No me vuelvo a enamorar

No me vuelvo a enamorar.

La conocida marca D’Onofrio, utilizó dos géneros musicales como estrategia para lanzar el producto Sublime Dúo: Metal Salsa. Se produjo con la finalidad de relacionar los conceptos de estereotipos totalmente antagónicos para captar la atención de su público-objetivo: los jóvenes.

A lo largo de los años hemos visto la unificación de variedades de sistemas, como la oralidad, la escribalidad y la evolución de ambos convocan, en cierta manera, a la electronalidad.

La relación que existe entre el metal y la salsa, el chocolate blanco y el negro es análoga a lo que podemos entender como electronalidad. Debido a que, haciendo un símil, siendo el chocolate negro la oralidad, por ser algo tradicional y accesible a cualquiera, además de tener un lugar en la mente del consumidor muy marcado; el chocolate blanco la escribalidad, porque en el caso peruano, a diferencia de la oralidad ha sido menos consumido; y el chocolate dúo la electronalidad, dado que de alguna manera combina los dos sabores, al igual que los sistemas, creando nuevas categorías.






El ecosistema que se ha creado entre el producto y las personas, tienen proporción con los “mass media” debido a la relación existente entre producto y consumidor; ya que, estos tienen un conocimiento previo del producto, esto ha formado una base sólida la cual se apoya con la simpatía que genera el lanzamiento del nuevo producto que unifica dos conocidos tipos de chocolate.

Es importante haber tenido un “background” sobre las características de los estereotipos sociales y musicales para entender la convergencia de los dos. Ese “background” infiere a que se utilice el significante y el significado, para generarse un pensamiento visual automático para entender lo que está por venir. Ejemplos: La ropa, el tono de voz, la fuerza en los movimientos, maquillaje y en realidad todo el ambiente en el que se ven sumergidos; porque es completamente distinto al contexto de la salsa.